SUICIDIO

INTRODUCCION

El problema del suicidio ataca creyentes y no creyentes. Y si hay algo de lo cual debemos cuidarnos es de juzgar y condenar. “Por tu falta de fe y confianza en Dios estás así. Dios te dio todas las posibilidades de tener una vida feliz. Tal vez hay pecados que hacen que el diablo te pueda atacar así.”

Si hablamos así a un cristiano agregamos a su crisis suicida dos cosas:
- un conflicto mas, la culpa
- la desesperanza: si la salida depende de el y el no puede hacer nada, ya no hay salida

Lo empujamos a cometer el suicido

Hay por lo menos 3 grupos de suicidas

1. Personas manipuladoras. La persona manipuladora usa la relación afectiva, de necesidad o de autoridad para presionar y obtener lo que quiere de su entorno. Y puede llegar al extremo de amenazar con suicidio (novio: “si me dejas, me mato.”). Pueden llegar al intento de suicidio – tratando de asegurarse ser encontrados a tiempo para ser rescatados. Y después ya nadie se va atrever a negarles algo. Aunque es más de una oportunidad mueren, porque los cálculos les salieron mal.

2. Hay personas que se sienten tan agobiados por conflictos, enfermedades,
vacío interior y soledad que empiezan a ver el suicidio como única salida.

3. El tercer grupo son personas involucradas con el ocultismo, o con hechos ligados a la muerte (aborto, homicidio, etc.). Eso provoca que el diablo pueda manejar su mente y sus emociones y empujarlos a la muerte.

OBSERVACIONES GENERALES

Se dice que las conductas suicidas son comportamientos adversos al máximo sentido de la vida (que sería el instinto de autoconservación), o como reacción a ciertos factores psico-sociales que la persona no logra elaborar para darle un sentido positivo a su existencia.
La gran desesperanza es uno de los mayores desencadenantes del suicidio. Esta se puede originar, por ej. ante la imposibilidad del individuo de establecer vínculos afectivos significativos y no ver una posibilidad de cambiar la realidad existente.
Un claro ejemplo es el caso de los ancianos que se ven sometidos al denominado “síndrome de la invisibilidad”, en donde se los margina a vivir en un anonimato no deseado por ellos, como fruto de nuestra cultura de la utilidad social. No se les considera como personas válidas. Y con esto enfrentan la pérdida de vínculos afectivos significativos, poniéndolos en una situación de vulnerabilidad frente al suicidio.
A mediados del siglo el número mayor de suicidios, se desplazó para los 40-50 años, mientras que actualmente está a los 60 años en casi todos los países.

Si desesperanza, soledad y depresión están combinadas con factores como culpas no elaboradas, pérdidas importantes no superadas, fobias, odio a sí mismo, antecedentes familiares de suicidio, el peligro aumenta.

Algunos signos o señales premonitorias del suicidio:

• Cambios bruscos del comportamiento, por ej. repentina recuperación de la depresión.
• Aumento de la tristeza, del malhumor, como así también insomnio importante.
• Falta de atención en la vestimenta y el aspecto personal.
• Consumo desmesurado de alcohol o de drogas, estos debilitan la inhibición contra el impulso suicida, proporcionando el medio para llevarlo a cabo.
• Despedidas inusuales con amigos o con seres queridos con expresiones como “ya no estaré para el próximo encuentro” o “no nos veremos más”.
• Preocupación excesiva por su seguro de vida.
• Manifestar verbalmente o por escrito el deseo de poner fin a su vida.
• Perdida total de interés por las cosas cotidianas que a la persona le gustan.

Lo importante es estar atentos a estas señales, porque pueden ser un grito de auxilio para que algo cambie y el suicidio no sea necesario.

La Organización Mundial de la Salud reporta alrededor de 500.000 muertes cada año, con un estimado de 1.110 suicidios cada día. Y por cada suicidio “logrado” hay entre 10 y 20 intentos.

SITUACION MUNDIAL

Dios hizo al hombre para la salud y la vida, y las enfermedades son anormales y la muerte, excepto por vejez, es accidental y hay que combatir a ambas. Algunos investigadores opinan que las tasas efectivas de suicidio son considerablemente superiores a los casos informados.

En el mundo entero los suicidios han aumentado. En 1990 murieron por suicidio aproximadamente 818.000 personas, la mayoría de ellas (267.000) entre las edades de 15-29 años, es decir, adolescentes y adultos jóvenes.

En los países desarrollados murieron por suicidio 189.500 personas, la mitad de ellas entre 30-44 años, y en el tercer mundo murieron de esta forma aproximadamente 106.500 personas, la mayoría de ellas entre 15-29 años.

En 1997 el suicidio era la 12ª causa de muerte y se calcula que para el año 2020 pasará ser la 10ª. Está comprobado que la mayoría de las personas que se suicidan en el mundo son hombres, tanto en Oriente como en Occidente; la única excepción es la República Popular China, donde en los últimos años las tasas de suicidio de las mujeres son mayores que la de los hombres.

También entre los jóvenes y adolescentes los casos aumentan en todos los países, y la relación entre suicidios frustrados y consumados se estimada en 40:1 en la mayoría de los países industrializados. Los varones tienen un porcentaje mucho mas alto de suicidios consumados, mientras las chicas cometen mucho más intentos.

EL TRATO CON PERSONAS CON RIESGO DE SUICIDIO
Principios para ayudar en una crisis suicida

• Actividad: Cuando se trata con una persona con ideas de suicidio, el consejero debe ser activo para que el paciente sienta que algo está sucediendo. Eso le hace sentir que es importante y que el consejero hace todo lo posible para ayudarlo. Necesita volver a saber que su vida es valiosa, hay que darle elementos que reconstruyen su autoestima.

• Autoridad: El consejero debe asumir la autoridad que le dio la persona al pedir ayuda y cuidarlo y dirigirlo (por lo menos temporalmente). La persona con una crisis suicida se siente incapaz de encontrar una salida. Por eso es importante que sienta que el consejero entiende lo que le sucede sucediendo y la angustia que siente, y que hay otras salidas posibles.

• Involucrar a otros: El suicida se ve como abandonado, desamparado y rechazado. Si hay otras personas importantes para el apoyándolo, ayudará a reconstruir la autoestima y autoconfianza, y restablecerá los lazos afectivos quebrados o bloqueados. En la interacción con los otros está la clave de la conducta suicida. Lo más pronto posible se debe informar de la situación a los miembros de la familia.

PASOS PARA AYUDAR EN UNA CRISIS SUICIDA

Estos pasos son válidos para el trato personal como también en el trato por otras vías.

1. Establecer una relación fluida y obtener información: El consejero debe brindar esperanza y ayuda y debe hacerle saber al “paciente” que valora su esfuerzo, como lo es un llamado de auxilio. La persona debe saber que puede comunicarse las veces que desee y necesite.

2. Identificación del problema: El consejero busca el problema que le parece central y se lo plantea al paciente. Eso da un propósito y una dirección al trabajo de salida. Todas las propuestas del consejero deben apuntar a posponer el acto y no aliarse con la idea de muerte.

3. Evaluar el grado de peligro: El primer propósito del consejero es mantener al paciente con vida, por eso es importante averiguar el grado de peligro. Para poder saberlo debe tener e cuenta la edad y el sexo, si existe ya un plan suicida, si hay situaciones especialmente estresantes, que pueden estar dentro a fuera de la persona, cuanta ayuda recibe del entorno, hasta que punto comunica lo que sucede en su interior, si es una persona impulsiva y si hubo un intento de suicidio anterior.

4. Evaluar junto con la persona con qué ayuda externa cuenta; por ej. con qué persona hablaría en una crisis aguda y a qué hospital iría de ser necesario.

5. Poner en marcha los planes de ayuda: El consejero debe permanecer activo hasta que el paciente abandone el plan o idea suicida y ya no necesite ayuda. Cuanto antes se empiece con pasos concretos, tanto más posibilidades de “éxito” en menos tiempo hay. Quizás sea necesario que el consejero pida consejo y evalúe junto con alguien su estrategia.

FACTORES ESPECIFICOS PARA EL MANEJO DE PERSONAS CON RIESGO DE SUICIDIO

1. Evaluar el grado de peligro y desesperanza en la sesión inicial.
En contra de lo que se cree la conversación con el paciente suicida sobre sus pensamientos y planes autodestructivos normalmente no lo empuja al suicidio, al contrario, las personas que piden ayuda desean que alguien detenga su deseo de autodestrucción. Al la mayoría expresar lo que les sucede ya les trae alivio.

2. Situación precipitante.
Generalmente las personas en riesgo de suicidio tienen una manera ineficaz de afrontar problemas y situaciones tensionantes. Se comparan con los demás, dan vuelta constantemente sobre el tema, evalúan las consecuencias de una mala decisión (desaprobación social, pérdida de estatus, etc.), y tienen pensamientos y sentimientos de inutilidad. En muchas personas la idea del suicidio es el inconsciente de dormir sin preocupaciones. Una depresión, pero sobre todo una situación de angustia y desesperación prolongadas son el detonante para llevar a cabo la idea del suicidio. Perciben sus vidas llenas de obstáculos y trampas que son incapaces de resolver.

3. El plan de suicidio
Si existe una razón para sospechar que hay fantasías y/o plan suicida, es importante que el consejero insista en que la persona las exprese, con todos los detalles posibles. Eso permite aclarar cualquier noción irreal acerca de la muerte: sueño sin preocupaciones; que verá a los otros arrepentirse y despertará en una situación diferente.

4. Intentos y planes previos.
Las más “exitosas” víctimas de suicidio son los que lo han intentado antes. En general cuanto más preciso sea el plan de suicidio de alguien, es decir, dejando instrucciones detalladas acerca de su última voluntad, tener método, tiempo, lugar, etc., mayor será el riesgo y mayor debe ser la preocupación.

Estos tres elementos se debe tener en cuenta en relación con el plan
suicida:
- Especificidad de los detalles.
- Letalidad del método a emplear.
- Eficacia de los medios.

5. Historias familiar de intentos suicidas
Una historia familiar de suicidio o de violencia, en especial en la infancia es un factor agravante para el suicidio. Personas que mataron mascotas o lastimaron a sus compañeros de juegos en su niñez o tuvieron un marco familiar violento, están en alto riesgo. Muchas veces se correlacionan la agresión con la autoagresión, reforzados por un deficiente control de impulsos.

ACCIONES CONCRETAS

1. Trabajar con la visión de túnel.
Los pacientes suicidas sufren de una visión estrecha y rígida de la realidad, sobre todo de sus aspectos negativos, y solo ven una solución en particular, generalmente pesimista. Por eso es importante mostrarles que existen otras opciones; ayudar a distinguir entre una interpretación realista o distorsionada de los hechos.
Otra estrategia importante consiste en proveer elementos de fe y soluciones alternativos y mostrar los recursos de la persona misma.
Además la persona debe tomar conciencia que por su estado emocional
tiene distorsionada su percepción de la realidad, y que debe aceptar la
perspectiva de la persona que eligió para confiarle su problema.

2. Lograr una demora
Es fundamental lograr frenar la acción, aunque sea por un tiempo. Muchas veces el suicida es una persona que siempre busca la descarga inmediata de un impulso. S una logra frenarlo por un tiempo, muchas veces logró frenarlo definitivamente.
Ej. Alguien puede llamar por la línea de urgencia y decir: "Estoy sentado en la punta de la ventana y me voy a tirar". La sugerencia del consejero sería: "Mire, si Ud. quiere tirarse, nadie se lo puede impedir; pero tampoco nadie le puede impedir que lo haga mañana, así que ¿qué pierde con venir y conversar un rato con nosotros para que lo podamos discutir y después si siente deseos de hacerlo, esa será su decisión."

A la paciente de impulsos repentinos hay que enseñarle a
- identificar las señales de alerta, para que actúe antes que pierda el control sobre su emoción
- evaluar las consecuencias de sus impulsos
- a retirarse del escenario provocador
- buscar una persona que lo ayude a comprometerse con una conducta control.

3. Trabajar con las distorsiones o errores del suicida.
Los depresivos y suicidas tienen una perspectiva negativa de sí mismos, del mundo y del futuro. Estos patrones originan muchos de los síntomas del proceso suicida y de la depresión; por ej. la parálisis de la voluntad, que deriva de su desesperanza y pesimismo.
También sobrestiman las dificultades de sus tareas de la vida diaria, y subestiman sus propias habilidades, esperando solo fracasos.

Algunas de las distorsiones:
- Pensamiento “blanco y negro”: la tendencia a pensar en términos extremos.
- Tendencia a enfocarse en los detalles negativos.
- Tendencia de sacar conclusiones sin argumentos lógicos.
- Tendencia a extraer conclusiones sobre su situación general sobre la base de un hecho aislado.
- Maximizar los hechos negativos y minimizan los positivos.
- Tendencia de sentirse responsable por situaciones donde no la tienen.

4. Involucrar en la situación a personas importantes para el suicida
El apoyo de la familia es útil para motivar al paciente hacia el cambio, pero ella debe asumir las consecuencias de los cambios y tratar de modificar su manera de relacionarse con el paciente, lo cual hace que desaparezcan muchos de los motivos de la idea del suicidio.

5. Fármacos y hospitalización.
Es muy útil que el consejero sepa quién es el médico que atiende con regularidad al paciente, y que establezca ciertos vínculos con él para el caso en que se realice un agudo intento de suicidio. Porque en el caso de un intento, el médico estará mucho mejor equipado para el manejo de una urgencia médica que amenace la vida del paciente.

6. Capacidad de maniobra del consejero ante el suicida
El consejero tiene que saber observar cuándo el paciente recupera su sensación de control de sí mismo, para tratarlo a partir de este momento como una persona independiente. Si lo sobreprotege puede molestarle y ocasionar resistencia y hostilidad, hasta sentimientos y conductas agresivas hacia él.

ESCALA DE DESESPERANZA

Las escalas y cuestionarios sobre todo ayudan al consejero, para poder tener un concepto claro de la situación y así saber mejor qué hacer.

Instrucciones:
Marque verdadero (V) o falso (F) según la expresión que refleje más su realidad.

1. Veo el futuro con esperanza y entusiasmo.
2. Quizás debería abandonar todo, porque no puedo hacer las cosas mejor.
3. Cuando las cosas están mal, me ayuda pensar que no va a ser así para siempre.
4. No puedo imaginar cómo va a ser mi vida dentro de 10 años.
5. El tiempo me alcanza para hacer lo que más deseo hacer.
6. En el futuro, espero tener éxito en lo que más me importa.
7. El futuro aparece oscuro para mí.
8. En la vida, espero lograr más cosas buenas que el común de la gente.
9. No puedo estar bien, y no hay razón para estarlo en el futuro.
10. Mis experiencias pasadas me han preparado bien para el futuro.
11. Más que bienestar, todo lo que veo por delante son dificultades.
12. No espero conseguir lo que realmente quiero.
13. Espero ser más feliz de lo que soy ahora.
14. Las cosas nunca van a marchar de la forma en que yo quiero.
15. Tengo gran confianza en el futuro.
16. Como nunca logro lo que quiero, es una locura querer algo.
17. Es poco probable que en el futuro consiga una satisfacción real.
18. El futuro aparece vago e incierto para mí.
19. Se pueden esperar tiempos mejores que peores.
20. No hay razón para tratar de conseguir algo deseado, pues es casi seguro no lo logre.

Si más que la mitad de las respuestas son negativas, hay de riesgo de conductas autoagresivas.

ESCALA DE ACTITUDES DISFUNCIONALES
Instrucción: Este inventario contiene una lista de distintas actitudes o creencias que pueden tienen las personas.
Para su respuestas use las calificaciones 1 2 3 4 5 6 7. 1 = Totalmente en desacuerdo; 2 = Bastante en desacuerdo; 3 = Ligeramente en desacuerdo; 4 = Neutral; 5 = Ligeramente de acuerdo; 6 = Bastante de acuerdo; 7 = Totalmente de acuerdo.

a. Es difícil ser feliz si no se es atractivo, inteligente, rico y creativo.
b. La felicidad depende más de mi actitud hacia mí mismo, que de la impresión que los demás tienen de mí.
c. La gente, probablemente, me considerará menos si cometo algún fallo.
d. Si no hago siempre las cosas bien, la gente no me respetará.
e. Correr un riesgo, incluso pequeño, es una locura porque perder es probable que sea desastroso.
f. Es posible ganar la consideración de otra persona sin estar especialmente dotado en algo.
g. No puedo ser feliz a no ser que me acepte la mayor parte de la gente que conozco.
h. Si una persona pide ayuda es señal de debilidad.
i. Si no hago las cosas tan bien como los demás, eso significa que soy una persona inferior.
j. Si fracaso en mi trabajo, seré un fracaso como persona.
k. Si no puedes hacer bien una cosa, es mejor no hacerla.
l. Está bien cometer fallos, porque de ellos puedo aprender.
m. Si alguien no está de acuerdo conmigo, probablemente esto indica que no le agrado.
n. Si fracaso en parte, eso lo considero tan malo como ser un completo fracaso.
o. Si los demás saben cómo eres realmente, te considerarán menos.
p. No soy nada si no me quiere una persona a quien yo quiero.
q. Uno puede disfrutar de una actividad, independientemente del resultado final que obtenga en ella.
r. La gente debería tener una razonable probabilidad de éxito antes de emprender cualquier cosa.
s. Mi valor como persona depende en gran medida de lo que los demás opinen de mí.
t. Si no consigo el nivel máximo, es probable que acabe siendo una persona de segunda categoría.
u. Para ser una persona valiosa debo destacarme de verdad, por lo menos en un aspecto importante.
v. Las personas a quienes se les ocurren buenas ideas, valen más que aquellas a quienes no se les ocurren.
w. Me encontraría incómodo si cometiera un fallo.
x. Las opiniones que tengo de mí mismo son más importantes que las opiniones que los demás tienen de mí.
y. Para hacer una persona buena, honesta y de valía debo ayudar a todo el que lo necesite.
z. Hacer una pregunta me hace parecer inferior.
aa. Es horrible recibir la censura de personas importantes para uno.
bb. Si uno no tiene otras personas en las que confiar, está destinado a estar triste.
cc. Puedo alcanzar metas importantes sin esclavizarme a mí mismo.
dd. Es posible ser regañado y no sentirse molesto.
ee. No puedo confiar en otras personas porque podrían ser crueles conmigo.
ff. Si desagradas a los demás no puedes ser feliz.
gg. Para agradar a otras personas, lo mejor es renunciar a los propios intereses.
hh. Mi felicidad depende más de los demás que de mí.
ii. Para ser feliz no necesito la aprobación de los demás.
jj. Si uno evita problemas, los problemas acaban desapareciendo.
kk. Puedo ser feliz, incluso si me faltan muchas de las cosas buenas de la vida.
ll. Es muy importante lo que otras personas piensan sobre mí.
mm. Estar aislado de los demás termina por llevar a la infelicidad.
nn. Puedo encontrar la felicidad sin ser amado por otra persona.

PREVENCION DE LA CONDUCTA SUICIDA.
El suicidio influyen factores económicos, culturales, y religiosos; como también las relaciones interpersonales, como también las actitudes con respecto al éxito y al fracaso, la manera de tratar con culpa y agresividad, las relaciones entre los sexos, estructura afectiva de la familia y otros grupos de referencia.
Prevención del suicidio e instituciones educativas
Si un escolar niño o adolescente dice: "Yo me quiero matar", o "yo me voy a suicidar", o "yo no quiero vivir", los adultos u otros niños y jóvenes entrenados deben tomarlo muy en serio y llevarlo al psicólogo, psiquiatra o a su médico de familia para que evalúe la situación, pues hay que recordar que a la gente no le gusta hablar de la muerte. Puede ser muy útil el preguntarle al joven si está deprimido o pensando en el suicidio. Esto no estimula las ideas de muerte en su cabeza, por el contrario, esto le indicará que hay alguien que se preocupa por él y que le da oportunidad de hablar acerca de sus problemas.

SEÑALES DE PELIGRO SUICIDA

1. Comportamiento autoagresivo.
2. Comportamiento pasivo ante frecuentes agresiones del entorno social.
3. Cambio brusco en los hábitos de comer y dormir.
4. Señales frecuentes de desvalorización.
5. Miedo a la separación.
6. Cambios súbitos en el estado de ánimo.
7. Poco interés hacia el trabajo y hacia la vida en general.
8. Pérdida o ausencia de amigos.
9. Pérdidas recientes e importantes (afectivas o de estatus).
10. Obsesión con la muerte o pensamientos recurrentes en torno a ella.
11. Repartir objetos muy queridos.
12. Hacer repentinamente testamentos o cartas de despedida.
13. Mostrar frecuentes sentimientos de desesperanza o desilusión.
14. Presencia de deseos de muerte, o fantasías de autodestrucción.
15. Amenazar con suicidarse frente a amigos, familiares o personal de salud.
16. Desesperación y sentimientos de culpa y temor a perder el control emocional.
17. Presencia de fantasías de dormirse y no despertar.
18. Adolescentes con problemas sentimentales y dificultades en su comunicación.
19. Pérdida de la ilusión por el futuro.

Sin embargo los signos más fuertes son los verbales "no puedo seguir adelante", "ya nada me importa" o incluso "estoy pensando en acabar con todo". Los comentarios de esta índole hay que tomarlos siempre en serio.

Actitudes a tomar frente a estos señales:

1. Creerle y tomarlo en serio.
2. Entender sus sentimientos y alentarlo a que actúe, luche, etc.
3. Ayudarle a encontrar respuestas y alternativas para la vida.
4. Hacerle saber que se desea ayudarlo y se sabe cómo.
5. Facilitar que verbalice y exprese sus sentimientos.
6. Explorar los motivos del intento sin temor y con seriedad.
7. Enseñar a la persona que pida ayuda en los momentos de angustia antes de tomar decisiones.
8. Estimular sus cualidades positivas y éxitos recientes.
9. Buscarle ayuda profesional especializada (psicólogo, psiquiatra).
10. Visitar a su familia y orientarla sobre cómo apoyar y comunicarse clara y directamente con el suicida.
11. No retar al paciente, ni aliarse a su solución de muerte.
12. Ayudarlo, darle cariño, seguridad y no juzgarlo.
13. Entrenar a su familia en la realización de comunicaciones cálidas y espontáneas entre sus miembros.
14. Darle apoyo emocional y de soluciones a los familiares.
15. Contactar a la persona en riesgo y su familia con grupos de autoayuda.

LOS MITOS MÁS IMPORTANTES SOBRE EL SUICIDIO

1. La gente que habla de suicidarse nunca se suicida. - Pueden hacerlo en cualquier momento y tienen más riesgo que las personas. que no hablan de suicidarse.
2. El suicidio se comete sin previo. - Las personas que se suicidan frecuentemente dan indicios o advertencias aviso de sus intenciones suicidas.
3. La persona que se repone de una crisis suicida no tiene riesgo recaer. - Cuando una persona suicida se salvó, todavía siguen sin resolverse los conflictos que lo llevaron a la crisis y puede hacerlo nuevamente. Además ya tiene la vivencia del acto suicida realizado por lo que le resulta menos complejo.
4. La persona que quiere morirse de todas maneras lo va a lograr y no se puede hacer mucho. - A menudo un intento de suicidio se hace durante un período particularmente crítico de estrés mantenido de la persona y esto puede cambiar con ayuda adecuada.
5. Todo el que se suicida es por depresión. - La mayoría de las personas que se suicidan no están deprimidas, aunque los síntomas parecen indicarlo.
6. Todos los suicidas son enfermos mentales. - Cualquier persona que esté desesperada y desesperanzada puede quitarse la vida, sobre todo la prolongación de esa situación lleva a la alteración y al tormento.
7. La tendencia al suicidio es hereditaria. - No es hereditaria, lo único que se transmite por educación ver el suicidio como una forma de solución a los problemas.
8. Las personas que intentan el suicidio están dispuestas a morir. - Los suicidas a menudo piden ayuda de diversas formas que muchas veces no son oídas.
9. El suicidio es una conducta de personas cobardes. - Cualquier persona puede hacerlo, si le fallan sus mecanismos de autoconservación en una crisis grave que la deja desesperanzado.10. Alcohol y suicidio no tienen relación. - Suicidio y alcohol a menudo van de la mano, el alto consumo de alcohol es autodestrucción y muchos que lo intentan están bajo la influencia de alcohol o de otras drogas.
12. Preguntarle a una persona directamente puede inducirlo a un intento suicida. - Al contrario, siempre aliviará la ansiedad y actuará como freno
13. El comportamiento suicida es solamente una acción para llamar la atención. - Todo comportamiento autodestructor es grave y puede ser letal.

CUESTIONARIO DE INDICADORES DE RIESGO

Marque lo correcto

1. ¿Se ha sentido atormentado, angustiado, desesperado con intensidad en estos últimos 8 meses? Sí __ No__
2. ¿Ha realizado intento suicida alguna vez en su vida? Sí __ No__
3. ¿Ha tenido crisis de insomnio severo o trastorno frecuente en el sueño en este último año? Sí __ No__
4. ¿En su familia alguien ha realizado un intento suicida? Sí __ No__
5. ¿Ha tenido ideas, fantasías o deseo de matarse o hacerse daño en este último año? Sí __ No__
6. ¿Alguna vez ha elaborado planes concretos para matarse en el último año? Sí __ No__
7. ¿Con frecuencia piensa que los demás estarían mejor sin Ud.? Sí __ No__
8. ¿Se siente desilusionado con su vida actual y con dificultades para cambiarla? Sí __ No__
9. ¿Se siente solo/a y aislado/a en los últimos tiempos? Sí __ No__
10. ¿Se ha sentido triste, sin deseo de nada y pesimista durante varios días más de una vez en este último año? Sí __ No__
11. ¿Tiene alguna persona con la cual analiza sus problemas íntimos, sus conflictos y preocupaciones al menos una vez al mes? Sí __ No__
12. ¿Ud. algunas veces siente que va a perder el control de sí mismo? Sí __ No__
13. ¿Tiene Ud. poco interés en estar con personas. Sí __ No__
14. ¿Ud. presiente que su futuro va a ser más malo que bueno y se siente desesperanzado? Sí __ No__
15. ¿Ud. a menudo se siente tan frustrado que solo desea estar acostado y libre de conflictos? Sí __ No__
16. ¿Alguna vez se ha sentido tan enojado que pensaba que podría matar a alguien? Sí __ No__

Interpretación: Mientras mayor es el número de items con respuestas positivas, mayor es el riesgo de suicidio.

ESCALA DE DESESPERANZA

Marque verdadero (V) o falso (F) según la expresión que refleje más su realidad.

1. Veo el futuro con esperanza y entusiasmo
2. Quizás debería abandonar todo porque no puedo mejorar las cosas.
3. Cuando las cosas están mal, me ayuda pensar que no va a ser así para siempre.
4. No puedo imaginar cómo va a ser mi vida dentro de 10 años.
5. El tiempo me alcanza para hacer lo que más deseo hacer.
6. En el futuro, espero tener éxito en lo que más me importa.
7. El futuro aparece oscuro para mí.
8. En la vida espero lograr más cosas buenas que el común de la gente.
9. No estoy bien y no hay razón para estarlo en el futuro.
10. Mis experiencias pasadas me han preparado bien para el futuro.
11. Más que bienestar, todo lo que veo por delante son dificultades.
12. No espero conseguir lo que realmente quiero.
13. Espero ser más feliz de lo que soy ahora.
14. Las cosas nunca van a marchar como yo quiero.
15. Tengo gran confianza en el futuro.
16. Como nunca logro lo que quiero, es inútil querer algo.
17. Es poco probable que en el futuro consiga una satisfacción real.
18. El futuro aparece vago e incierto para mí.
19. No hay razón para tratar de conseguir algo deseado porque probablemente no lo logre.

ESCALA DE LA PLANIFICACION SUICIDA

1. Características de la actitud hacia la vida/muerte

Conteste:

1. Deseo de vivir

0. Moderado a intenso
1. Débil
2. Ninguno

2. Deseo de morir

0. Ninguno
1. Débil
2. Moderado o intenso

3. Razones para vivir/morir

0. Las razones para vivir son superiores a las de morir
1. Iguales
2. Las razones para morir son superiores a las de vivir

4. Deseo de realizar un intento activo de suicidio

0. Ninguno
1. Débil
2. Moderado a intenso

5. Intento pasivo de suicidio

0. Tomaría precauciones para salvar su vida
1. Dejaría su vida/muerte en manos del azar (por ej: cruzar descuidadamente una calle muy transitada).
2. Evitaría los pasos necesarios para salvar o mantener su vida (por ej: un diabético que deja de tomar la insulina)

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2. Características de los pensamientos/deseos suicidas

1. Duración

0. Breve, períodos pasajeros
1. Períodos más largos
2. Continuo (crónico), o casi continuo

2. Frecuencia

0. Rara, ocasional
1. Intermitente
2. Persistente o continuo

3. Actitud hacia el pensamiento/deseo

0. Rechazo
1. Ambivalencia, indiferencia
2. Aceptación

4. Control sobre la acción del suicidio o el deseo de llevarlo a cabo.

0. Tiene sensación de control
1. No tiene seguridad de control
2. No tiene sensación de control

5. Factores disuasorios del intento activo. El terapeuta debe anotar cuáles son (ej: familia, religión, posibilidad de quedar seriamente lesionado si fracasa el intento, irreversibilidad).

0. No intentaría el suicidio debido a algún factor disuasorio
1. Los factores disuasivos tienen cierta influencia
2. Influencia mínima o nula de los factores disuasorios (si existen factores disuasorios, indicarlos)

6. Razones del proyecto de intento

0. Manipular el medio, atraer la atención, venganza
1. Combinación de 0 y 2
2. Escapar, acabar, resolver problemas

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3. Características del proyecto de intento

1. Método: especificación/planes

0. No los ha considerado
1. Los ha considerado, pero sin detalles específicos
2. Los detalles están especificados/bien formulados

2. Método: accesibilidad/oportunidad

0. Método no disponible; no hay oportunidad
1. El método llevaría tiempo/esfuerzo; la oportunidad no es accesible fácilmente
2 a. Método y oportunidad accesible
2 b. Oportunidades o accesibilidad futura del método proyectado

3. Sensación de "capacidad" para llevar a cabo el intento.

0. No tiene coraje, demasiado débil, temeroso, incompetente
1. Inseguro de su coraje, competencia
2. Seguro de su competencia, coraje

3. Expectativas/anticipación de un intento real

0. No
1. Incierto, no seguro
2. Sí

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4. Realización del intento proyectado

1. Preparación real

0. Ninguna
1. Parcial (ej: empezar a recoger píldoras)
2. Completa (ej: tener las píldoras, la navaja, la pistola cargada)

2. Notas acerca del suicidio

0. No escribió ninguna nota
1. Empezaba pero no completada, solamente pensó en dejarla
2. Completada

3. Preparativos finales ante la anticipación de la muerte (ej: seguro, testamento, donaciones)

0. Ninguno
1. Pensamientos de dejar algunos asuntos arreglados
2. Hacer planes definitivos o dejarlo todo arreglado

4. Engaño/encubrimiento del intento proyectado (se refiere a la comunicación de su idea al terapeuta).

0. Reveló estas ideas abiertamente
1. Fue reacio a revelarlas
2. Intentó engañar, encubrir, mentir

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4. Factores de fondo

1. Intentos previos de suicidio

0. Ninguno
1. Uno
2. Más de uno

2. Intención de morir asociada al último intento

0. Baja
1. Moderada, ambivalente, insegura
2. Alta

Conclusión:

Resumiendo podríamos decir:

- Todos podemos tener una crisis tan severa como para tener pensamientos de suicidio.
- Hay maneras de saber si alguien está en peligro y se puede aprender a “leer” las señales.
- Se puede ayudar a un suicida a desistir de su plan y a aprender nuevas maneras de enfrentar los problemas de la vida.

Jesús dijo: El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia. – Juan 10:10

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