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SEPARACION DE PAREJAS CRISTIANAS
¿Qué se hace cuando una pareja cristiana se separa definitivamente
En primer lugar preguntar en qué áreas específicas quiere consejo, porque hay muchas. Es diferente también si se trata del varón o de la mujer, si va a estar con los chicos o no. Sin especificación es difícil aconsejar. También hay que saber, qué es lo que más le afecta, para saber con qué empezar a trabajar.
1. Mientras no esté quebrado del todo, hay que hacer lo imposible, para evitarlo. Pero una vez que sucedió, hay que buscar que todos los involucrados puedan vivir de la mejor forma posible.
2. Empezar a trabajar las áreas en crisis paso por paso.
- Si hay hijos pequeños, ellos son los más damnificados y hay que disponer todo, para que puedan desarrollarse con el menor daño posible
"Todo" es:
- Hablar y explicar
- No usarlos como medio de presión
- No descargar las frustraciones propias frente a ellos. Hablar mal de la otra parte frente a ellos,
no te alivia, no te hace justicia, no le hace nada a la otra parte, solo hace daño a los hijos,
que menos lo merecen
- Buscar ayuda profesional para ellos
- Tratar que pierdan la menor cantidad posible de actividades gratificantes (el duelo es tuyo, -
no de tus hijos)
3. Acordar legalmente lo más rápido posible lo económico y el régimen de visitas
4. Como en cualquier crisis tiene que trabajar las emociones de tristeza, enojo, culpa y miedo. Lo puede hacer con un profesional o un hermano/a en la fe maduro que sepa que está para amar y no para juzgar.
Va necesitar un acompañante, porque cada cambio drástico resultante de la separación provocará una nueva crisis.
5. Saber que Dios no quiere el divorcio (lo odia dice la palabra de Dios). Pero también odia los otros pecados y sin embargo, NO nos desecha, sino perdona y ayuda a buscar un camino diferente (aunque cuando yo sea el causante del divorcio por adulterio, tengo que saber que el perdón tiene como condición el arrepentimiento. Arrepentimiento es tristeza por el pecado y alejamiento).
6. Hay que saber que no es bueno tomar decisiones importantes, cuando uno está muy triste, muy enojado, muy desesperado - es decir en una crisis emocional fuerte.
7. Hay que averiguar qué cosas llevaron a la separación. Sobre todo qué cosas de la parte que busca ayuda, porque uno solo puede cambiar a sí mismo, no al otro. Trabajar en eso puede hacer posible una nueva oportunidad, o evitar que un próximo intento también fracase.
8. ¡Mucho cuidado con la búsqueda rápida de un/a "consolador/a"! Si la persona no vale la pena, para qué intentar algo. Y si vale la pena, no se merece ser usada como "paño de lágrimas". Lleva más o menos un año (si se trabaja el duelo de manera buena) ponerse medianamente bien, y antes para nada es bueno intentar algo nuevo. Además:
9. Recién cuando las cosas estén medianamente encaminadas puede empezar a pensar que tan "definitiva" es la separación. Hay parejas que después de años vuelven. Hay maridos que vivían con una nueva mujer y vuelven.
10. Es de suma importancia elaborar y trabajar el duelo y la crisis, si no se convierte en permanente o en "crisis secundaria" - es decir empiezas a tener los síntomas y las reacciones que debieras tener frente a la crisis real, frente a cualquier pequeño problema y los que te rodean van a empezar a pensar que tienes trastornos psíquicos serios.
11. No pases la crisis solo/a. Te separaste por no buscar ayuda a tiempo, no hagas lo mismo con la nueva crisis.
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