| |
PAREJA, ¿LA ELIGE DIOS O LA ELIJO YO?
Muchas veces tenemos conceptos equivocados sobre el noviazgo y caemos en conductas extremas: "necesito una "mascota" que supla mi necesidad de compañía" o "el noviazgo sí o sí significa casamiento".
La realidad es que cuando alguien te atrae de manera especial es porque hay una cuestión de piel y de hormonas a punto de ebullición. Esto está bien, porque sirve para que te acerques a esa persona.
Muchas veces este acercamiento tiene como único objetivo conquistar a la persona, para suplir mis necesidades personales. Pero lo sano es que me pueda acercar para averiguar si sentimos lo mismo el uno del otro y si podríamos armar un proyecto de familia juntos.
El noviazgo tiene como objetivo ser un período de prueba en el cual podamos darnos cuenta si podríamos compartir nuestras vidas para siempre.
Alguno de los errores frecuentes a la hora de elegir, son:
• Pensar que Dios me va a servir mi pareja en bandeja, sin ningún esfuerzo de mi parte.
• Elegir una persona distinta a lo que yo quiero y tratar de cambiarla después. Ej. Salir con alguien suave, bueno y sin mucha decisión propia, y después quiero que sea emprendedor, fuerte y protector.
• Pretender que mi noviazgo todo sea armonía y belleza, y así evitar todo tema conflictivo. De esta manera es imposible darnos cuenta si tenemos afinidad.
Gran parte de los conflictos surgen después del casamiento. Los problemas que no solucionamos durante la etapa de noviazgo, se potencian el triple durante el matrimonio y aquí ya no hay vuelta atrás.
Un motivo del divorcio que me impresionó fue el de la actriz Sharon Stone: "Él quería que nuestro hijo se comportara como un "dandy" en la mesa, y yo quería que hiciera lo que le diera ganas."
También hay una confusión muy grande sobre la "confirmación" de parte de Dios en un noviazgo: "Señor, si esta noche sueño con ella, es confirmación tuya." Si todo el día piensas en ella, lo más probable es que sueñes con ella. "Señor, si cuando lo mire, el también me mire, es confirmación tuya.". Si haces un movimiento para mirarlo, lo más probable es que levante la vista. La señal que pidamos al Señor, debe estar fuera de nuestro alcance el poder realizarla.
En el amor no existe nada obligado. Ni siquiera Dios, quien tiene el derecho y el poder para obligarnos a amarlo, lo hace. El amor siempre es un regalo voluntario, que si entra la presión se estropea la relación.
Recibir opiniones de personas maduras en la fe, y que conozca a ambos, es también una manera de confirmación. Asegurate que no sea alguien que te diga solamente lo que quieres escuchar. No es recomendable preguntar a muchas personas, para encontrar alguien que confirme lo que sientes.
La mejor confirmación son los acuerdos logrados mutuamente sobre diversos temas y la tolerancia recíproca en los desacuerdos. Siempre hay un "tire y afloje", una suerte de negociación en cuanto a los intereses, preferencias y es ahí donde tenemos que lograr un común acuerdo.
Es difícil y doloroso descubrir que una relación no funciona después de haber depositado tantos sueños y anhelos en esa persona. Pero nunca juegues al sordo cuando oigas vocecitas de alarma dentro y fuera de ti que te dicen que algo no está bien. Argumentos como: "Ya lo sabe toda la iglesia"; "ya llevamos 2 años de novios"; "soy líder y qué ejemplo le doy a los otros"; no son válidos para seguir.
Un consejo final: Trata de no avanzar demasiado en el contacto físico, ya que eso te puede impedir cortar la relación si te das cuenta que no funciona. Y recuerda que lo sexual está reservado para el matrimonio.
Irma Quiring Koop
« volver |
|