Depresión

Se calcula que para el 2020 la depresión será la segunda causa de discapacidad a nivel mundial. Por eso es tan importante informarse y dar respuestas cuando hay signos de ella.

1. Descripción de la Depresión

Hay señales exteriores, que ayudan a reconocer una depresión, aunque casi nunca están presentes todos juntos.

- en el área emocional: desánimo, no sentir placer y satisfacción por nada, ataques de llanto, desprecio hacia sí mismo, pérdida de los lazos afectivos y pérdida de toda alegría.
- En el área de la mente y las motivaciones: esperar lo negativo, deseos suicidas, auto-imagen deformada (baja), sentirse sin valor, indecisión, pérdida de motivación, criticar y culparse.
- En el área física. Pérdida de apetito, trastornos de sueño, cansancio, pérdida del deseo sexual, rostro triste, hombros caídos, hablar con menos volumen y velocidad, etc.


2. Causas de la Depresión

- Hay depresiones causadas por trastornos físicos y es lo primero que hay que averiguar en una depresión, para buscar la medicación adecuada.
- Hay depresiones causadas por un tiempo largo de estrés, hay “depresiones de agotamiento”, cuando uno estuvo por meses o años con sufrimiento emocional.
- También hay depresiones neuróticas, por conflictos no resueltos y reprimidos (tal vez de culpa).
- Recién en los últimos tiempos se descubrió las depresiones originadas por la sensación de falta de sentido de la vida y vacío interior.


3. Tratamiento de la Depresión

Lo primero es descubrir la causa, aunque muchas veces es una mezcla Tanto tiempo de depresión enfermó a la persona físicamente y tanto tiempo de enfermedad física causó una depresión. Por eso el tratamiento muchas veces tiene que ser físico, emocional y espiritual.


4. Encuentro con Jesús

Seguramente muchas veces no se puede comenzar con eso, pero la meta final es que el depresivo llegue a un encuentro con Jesús.

Libertad de culpa, sentido en la vida, amor, aceptación y nuevas oportunidades esperan a la persona que se acerca a Dios (Hechos 4:12).


5. Definir claramente la depresión

Normalmente la persona depresiva expresa, que “siempre le va mal”, que “nunca hay un momento de luz”. Pero mirando de cerca, hay momentos y circunstancias que la hacen sentir “menos mal” o “peor”. Hay que buscar qué “refuerza” y que “suaviza” la depresión, par buscar o evitar esas cosas.
Jamás debemos condenar a un depresivo. Ataca a “creyentes” y no creyentes. Decir: “solo necesitas orar más y tener más fe” o “pon un poco de esfuerzo”, es lo peor que uno puede hacer. Hay muchos hombres y mujeres de la Biblia, grandes hombres y mujeres de Dios que sufrieron profundas depresiones.


6. Reforzadores de la depresión- reforzadores de la alegría


Para la ayuda práctica hay que averiguar:

Qué es el comportamiento típico (llorar, no poder levantarse, desánimo, taquicardia....)
Cuándo sucede o se acentúa (de noche, los domingos, en otoño)
Dónde es más fuerte (dormitorio, oscuridad)
Quién (que persona) hace que se acentúe tu tristeza.

De la misma forma hay que buscar lo positivo. Hay que hacer un “calendario de tristeza” y otro de alegría. Eso hará que el depresivo vea, que no todo está mal siempre y mostrará qué hay que buscar y qué evitar. También revelará las cuestiones a elaborar.

Día Alegría Tristeza Calificación (1-3) Hora Causado por qué o quién
Lunes          
Martes          
Miércoles          


Es posible que ya en una semana o dos ya se sepa qué refuerza la depresión y qué la alivia.
Evitar personas negativas en etapas críticas del día, no quedarse solo, “pequeñas” cosas como una flor, una buena comida (salmo 23), música – en cada uno será algo diferente.



7. Perdón y Elaboración del pasado


Culpa y sentimientos de culpa son muchas veces la causa de depresión. Confesar sus pecados frente a un testigo a Dios, recibir su perdón y dejar la carga del pasado en las manos de Dios son un potente antidepresivo.
Muchos cristianos reprimen y luchan solos contra los pensamientos y emociones “que no puede tener un cristiano” en vez de buscar ayudar.
Para los pecados propios pedir perdones, y para los de otros perdonar. Retener con amargura el perdón a lo s que nos hicieron mal nos convierte en personas que re-sienten (vuelven a sentir) una y otra vez el mismo sufrimiento que alguien les causo. Casi en todos los depresivos la pregunta “¿quién te hizo algo tan grave que no lo puedes perdonar?” revela una de las raíces de la depresión. Soltar las faltas de los otros en la mano de Dios de la misma manera que las propias es un antidepresivo potencializado.

Sobre el significado del perdón vea “Perdón”


8. Pensamientos errados

     - La consejería práctica con depresivos ha mostrado, que muchas veces han tomado un comentario      casual (o malintencionado) de alguien como verdad sobre su vida (sobre todo si lo escuchó un niño      de un adulto): “soy gorda, feo, no sirvo, otros son mejores, todo se me malogra, ya mi abuelo fue un      fracasado.
     
     - Muchos cristianos depresivos piensan que siempre debieran sentirse bien, sonreír, ser exitosos,      poder mostrar oraciones contestadas, etc. Pero Jesús se mostró enojado, cansado, impaciente,      angustiado y triste.
     
     - Cambiar la manera de pensar equivocada (Rom. 12:2), sobre mi, sobre Dios, sobre los otros, sobre       mis circunstancias, forma parte de la salida de la depresión.

Es útil hacer una tabla y poner por escrito el concepto equivocado a la izquierda y el correcto a la derecha


 A mi nadie me quiere  Llamaron 5 personas para mi cumpleaños
 Todo me sale mal  Acabo de hacer una rica torta


Si alguien piensa que todos los males juntos le acontecen, ayuda una evaluación:

- Es cierto que estoy solo, pero no postrado en la cama
- Estoy sola, pero esta tarde viene una amiga
- Estoy solo, pero me puedo comunicar con Dios
- Mi economía empeoró, pero hoy comí y voy a dormir bajo un techo.

Es una especie de “STOP” de pensamientos, de combatir el mal con el bien. El depresivo muchas veces no lo puede hacer solo, si puede colaborar con el consejerro para verr, qué es efectivo como “stop”.

Muchos depresivos piensan, que todos solo los critican y los desprecian. La siguiente hoja de trabajo puede ayudar a corregir ese concepto:

Evaluación de una semana
¿Qué me criticaron?
¿Cómo me criticaron?
¿Qué me elogiaron?
¿Cómo me elogiaron?
¿Qué critico de ...?
¿Cómo critico?
¿Qué elogié?
¿Cómo elogié?

Tal vez se puede proponer metas para una semana y evalúar después si se pudo cumplir y poner nuevas metas.

Depresión en creyentes NO necesariamente es falta de fe. Cuando hay crisis en varias áreas al mismo tiempo o muy prolongada, sobrepasa nuestras fuerzas (vea Job). Y el enojo de Dios con los amigos de Job fue porque juzgaron en vez de contener y apoyar.

En el trato con Elías Dios muestra cómo se trata a un hijo de dos depresivo. Primero Dios hace por el cosas tan elementales como alimentarlo y darle de beber, porque la depresión le hizo dejar eso. Después sin reproches repite el tratamiento, porque Elías todavía no estaba bien. Y después le daba una tarea importante, le renovó su llamado y le declaró su confianza. ¡Qué clase práctica para el tratamiento con depresivos! ¡Y qué diferente a lo que comúnmente se hace!

Depresión en personas que no conocen a Dios puede ser una crisis de sentido de vida y una gran oportunidad de acercarse a Dios. Para poder vivir feliz todos necesitamos respuesta a 4 preguntas:

¿De dónde vengo?
¿Adónde voy?
¿Dónde pertenezco?
¿Para qué estoy?

Muchas veces la depresión es una crisis de sentido.


9. Trastornos del Sueño

Muchos depresivos se quejan de trastornos de sueño y creen que duermen demasiado poco.

No hay una regla fija sobre cuanto sueño una persona necesita. La mayoría necesita dormir 6 – 7 horas. Pero hay personas, para las cuales 2 o 3 horas son suficientes. Pero se ha descubierto, que sus etapas de sueño profundo son tan largas que en cualquier otra persona. Porque no solo la cantidad de horas es importante, también la calidad.
- Muchas veces el “esfuerzo” de dormir logra el efecto contrario. Por eso
buscar algo agradable para hacer y pensar: “Mejor no duermo nada esta
noche”, puede ser un somnífero.

- Cristianos depresivos pueden tirar su paquete de preocupaciones (1. Pedro 5:7).

- Buscar un pensamiento “stop” para usarlo cada vez que atacan las preocupaciones.

- Música suave y ejercicios de respiración ayudan.

- No comer tarde, jamás a menos de 2 horas de acostarse.

- No dormir la siesta para estar bien cansados.

- No quedarse en la cama en la mañana, por mas cansado que se sienta, es el tiempo de los pensamientos más oscuros.

- Colchón adecuado, temperatura justa, pocos ruidos, un té relajante – todas esas cosas ayudan a mejorar el sueño.

- Está probado que cosas tan simples como pies bien calientes
facilitan el sueño.

- Cada persona debe observar, qué ayuda y qué trastorna su sueño.

- Si conoce a Dios, puede conversar con el de los problemas propios y ajenos; así se convierte en un tiempo útil y deja de girar alrededor de la falta de sueño


10. La sanidad no debe ser forzada

Encontrarse con Jesús no es una receta infalible para la sanidad física, si “el Señor lo levantará” (Santiago 5:15); con o sin sanidad física, encontrará futuro, sentido y alegría, a pesar de las limitaciones.


11. Soledad y depresión

La Organización Mundial d la Salud ha descubierto que muchas depresiones son causadas por la soledad. Es nos da pautas para ayudar a depresivos:

- Conectarlo con otras personas – con cristianos alegres si es posible.
- Buscarle algo útil para hacer. Ocuparse de otros depresivos es una salida posible. Aunque la norma debe ser hablar de cosas positivas. Por lo menos gran parte del tiempo. Hay muchos depresivos que “consolando fueron consolados”.
- Tener tendencia depresiva no solo es negativo. Es bueno aceptarse y saber que los depresivos al mismo tiempo son compasivos y constantes en su apoyo a otros. ¡La herida puede convertirse en un don!

Cuestionario para el diagnóstico de una depresión aguda de Beck

A. Pérdida del interés y la alegría en todas o casi todas las actividades y distracciones. Estado de ánimo. depresivo, triste, pesimista, desanimado, en el piso, irritable. Repentinos cambios de estado de ánimo sin embargo no son típicos para la depresión.

B. Por lo menos 4 de los siguientes síntomas deben haber estado casi todos los días por lo menos por 2 semanas:

1. Falta de apetito y pérdida de peso (sin hacer dieta) o aumento de apetito y de peso.
2. Insomnio o aumento de sueño
3. Inquietud exterior e interior o disminución del ritmo
4. Pérdida de interés o placer en todas las actividades de costumbre o pérdida del impulso sexual
5. Pérdida de energía, agotamiento
6. Sensación de carecer de valor, auto-reproche o sentimientos de culpa exagerados e injustificados
7. Quejas por la pérdida de la capacidad de razonar y concentrarse, incapacidad de decisión
8. Reiterados pensamientos en la muerte, deseo de muerte, pensamientos o intento de suicidio

C. Hay que pensar en otra enfermedad, si hay delirio no-depresivo y comportamiento bizarro o si la depresión aparece a continuación de una psicosis.

Manifestaciones físicas acompañantes de la depresión (No siempre existentes)

- dolor de cabeza, mareo, sequedad bucal
- Sensación de presión y estreches en el cuello y sobre el pecho
- erupciones de transpiración, palpitaciones, opresión del corazón, trastornos del ritmo, dolores en la zona del corazón
- dolores de estómago, sensación de presión, hinchazón intestinal, constipación o diarrea
- Ganas de orinar, dolores de abdomen, trastornos de la función sexual
- Falta de fuerza general y falta de frescura.


Preguntas claves para el diagnóstico:

- ¿Todavía se puede alegrar?
- ¿Qué pasa con sus intereses? ¿Están como antes?
- ¿Tiene menos iniciativa que hace semanas o meses?
- ¿Se siente agotado y sin empuje durante el día?
- ¿ Se siente nervioso, con tensión interna, temeroso?
- ¿ Le cuesta tomar decisiones?
- ¿Tiene trastornos de sueño?
- ¿ Tiene dolores? ¿Siente presión sobre el pecho?
- ¿ Tiene poco apetito, perdió peso?
- ¿ Tiene problemas respecto al sexo?
- ¿ Tiene tendencia últimamente de perderte en pensamientos oscuros?
- ¿Le atormenta la sensación, que su vida perdió sentido?


Inventario de DEPRESION de Beck

Este cuestionario contiene grupos de afirmaciones. Por favor, lea cada una cuidadosamente. Escoja luego de cada grupo la expresión que mejor describe, cómo se ha sentido esta semana incluido el día de hoy. Haga un círculo alrededor del número que está delante de la afirmación que escogió. Si varias afirmaciones son igualmente ciertas, también puede marcar varias. Lea siempre primero todas las afirmaciones de un grupo antes de escoger qué marcar.

A. 0 No me siento triste
1 Me siento triste
2 Estoy todo el tiempo triste y no puedo desprenderme de la tristeza.
3 Estoy tan triste o infeliz, que apenas puedo soportarlo.

B. 0 No miro el futuro con demasiado desánimo.
1 Miro el futuro con desánimo.
2 No tengo nada de que alegrarme (Pensando en el futuro).
3 Tengo la sensación, que el futuro carece de esperanza y que la situación no puede mejorar.

C. 0 No me siento un fracasado.
1 Tengo la sensación de haber fracasado con más frecuencia que el promedio.
2 Si miro mi vida hacia atrás sólo veo un montón de fracasos.
3 Tengo la sensación de ser un completo "fracasador" como ser humano.

D. 0 Puedo disfrutar de las cosas igual que antes.
1 No puedo disfrutar las cosas de la misma manera como antes.
2 No puedo lograr que nada me de una satisfacción auténtica.
3 Estoy descontento o aburrido respecto a todo.

E. 0 No tengo sentimientos de culpa.
1 Tengo sentimientos de culpa con frecuencia.
2 Casi siempre tengo sentimientos de culpa.
3 Siempre tengo sentimientos de culpa.

F. 0 No tengo la sensación de ser castigado.
1 Tengo la sensación de ser castigado tal vez.
2 Espero ser castigado.
3 Tengo la sensación de merecer castigo.

G. 0 No estoy decepcionado de mi mismo.
1 Estoy decepcionado de mi mismo.
2 Me encuentro horrible.
3 Me odio.

H. 0 No tengo la sensación de ser peor que todos los otros.
1 Me critico por mis errores o debilidades.
2 Todo el tiempo me hago reproches por mis defectos.
3 Me culpo por todo lo que sale mal.

I. 0 No pienso en hacerme algo malo.
1 De vez en cuando pienso en suicidio, pero no lo haría.
2 Desearía matarme.
3 Me mataría si pudiera.

J. 0 No lloro con más frecuencia que antes.
1 Lloro con más frecuencia que antes.
2 Ahora lloro todo el tiempo.
3 Antes podía llorar, pero ahora no puedo, aunque quisiera.

K. 0 No soy más irritable que de costumbre.
1 Me enojo y me irrito con más facilidad que antes.
2 me siento irritado todo el tiempo.
3 Las cosas que antes me enojaban, ya no me tocan.

L. 0 No perdí el interés en los demás.
1 Me intereso menos por los demás que antes.
2 Perdí en gran parte el interés por los demás.
3 Perdí todo mi interés por los demás.

M. 0 Soy tan capaz de tomar decisiones como antes.
1 Postergo las decisiones con más frecuencia que antes.
2 Me es más difícil que antes tomar decisiones.
3 Ya no soy capaz de tomar ninguna decisión.

N. 0 No tengo las sensación de moverme peor que antes.
1 Me preocupa que pueda verme vieja o no atractiva.
2 Tengo la sensación que en mi aspecto se produjeron cambios, que hacen que no me vea atractiva.
3 Me encuentro feo.

O. 0 Puedo trabajar tan bien como antes.
1 Me tengo que dar un empujón antes de emprender una actividad.
2 Me tengo que obligar a hacer cualquier actividad.
3 Soy incapaz de trabajar.

P. 0 Duermo tan bien como siempre.
1 Ya no duermo tan bien como antes.
2 me despierto una o dos horas más temprano que antes y me cuesta volver a dormirme.
3 Me despierto varias horas más temprano que antes y ya no puedo dormirme.

Q. 0 No me canso más que antes.
1 Me canso más fácil que antes.
2 Casi todo me cansa.
3 Estoy demasiado cansado para hacer algo.

R. 0 Mi apetito no es menos que antes.
1 Mi apetito no es tan bueno como antes.
2 Mi apetito ha disminuido mucho.
3 Ya no tengo apetito.

S. 0 No bajé de peso últimamente.
1 Bajé más de dos kilos últimamente.
2 Bajé más de cinco kilos últimamente.
3 Bajé más de ocho kilos últimamente.

T. 0 No me preocupo más que antes por mi salud.
1 Me preocupo por problemas como dolores, molestias estomacales y constipación.
2 Me preocupo tanto por los problemas de salud que me cuesta
pensar en otra cosa.
3 Me preocupo tanto por los problemas de salud que no puedo pensar
en otra cosa.

U. 0 No he observado en el último tiempo ninguna modificación en mi interés sexual
1 Ahora me intereso menos por el sexo que antes.
2 Ahora me intereso mucho menos por el sexo que antes.
3 Perdí completamente el interés por el sexo.

 

Evaluación

Suma los valores marcados que están delante de cada frase.
Puntaje máximo: 63 puntos.

Valores promedio:
a) 11 puntos: no hay depresión
b) 12 - 19 puntos: depresión leve
c) 20 - 26 puntos: depresión moderada
d) 26 puntos: depresión fuerte/aguda

Para la ordenación y evaluación ayuda el siguiente esquema:

Dimensiones Puntos

A Disforia (contrario de euforia) ....
B Desesperanza ....
C Sensación de fracaso ....
D Trastorno de relación con los objetos ....
E Sentimientos de culpa ....
F Necesidad de castigo ....
G Odio a sí mismo ....
H Auto-reproches ....
I Suicidio ....
J Llanto ....
K Irritabilidad ....
L Trastorno de contacto ....
M Incapacidad de decisión ....
N Auto-concepto negativo ....
O Incapacidad de trabajar ....
P Trastornos de sueño ....
Q Cansancio ....
R Pérdida de apetito ....
S Pérdida de peso ....
T Hipocondría ....
U Pérdida de la Líbido ....

Total:

El resultado de ninguna manera es para resignarse y pensar: “con eso tengo que aprender a vivir”, sino para saber mejor dónde empezar a trabajar.

« volver

 
 
     
 
 Asesoramiento de    Especialistas (nuevo)        
         
 Biblia Online    Curso Bíblico de    Introducción a la Vida    Cristiana    Baja autoestima y culpa
         
 ¿Qué aconsejar en    caso de alcoholismo?    Depresión    Masturbación
         
 Los pasos del perdón    Contener a personas
   en crisis
   Suicidio
         
 Pareja
   Separación de parejas
  Cristianas
   Aborto