IV. ¿POR QUÉ DIOS VINO A NOSOTROS?

Tal vez te sorprende el título.

  1. ¿Qué te sorprende?

A uno le puede asombrar que hoy en día haya gente, que afirma: “Dios vino a nosotros”.
El anhelo de conocer a lo que los seres humanos llaman “Dios” sin embargo existe desde siempre. Lo encontramos en muchas religiones y corrientes espirituales.

Los seres humanos intentan satisfacer su deseo haciéndose imágenes de Dios. Las encuestas indican, que hoy en día la mayoría cree en un “ser superior”. Y entre los jóvenes hay una búsqueda muy fuerte, se habla de una “nueva religiosidad”.

El ser humano en todo el mundo anhela que las cosas cambien, que mejoren. Y sobre todo lo anhelamos para nuestra propia vida.

Hay una buena noticia: Personas que se encuentran con Jesús, experimentan: Dios no es un “ser superior” indefinido y desconocido. Está aquí presente. Vino a nosotros.

Lo que de afuera no se ve

Muchas cosas nos pueden asombrar de Jesús. Por ejemplo como conoce a las personas. Nos mira de manera diferente como lo hacen los que nos rodean y que nosotros mismos. EL también  ve lo que de afuera no se nota.

&  Un episodio lo ilustra. Está en Mateo 9: 35-36

Jesús se encontraba rodeado ente. Pero Él no los veía como una multitud. Siempre veía al individuo.

  1. ¿Qué sucedía en el interior de las personas  cuando Jesús los miraba? Mateo lo relató.

Mirando las personas Jesús debe haber visto cómo estaban, qué pensaban, qué experiencias habían tenido, y qué esperaban de ÉL.
Desde afuera seguramente no se veía nada particular. Vivían su vida como todos. Cada uno seguía su camino.
Y el camino de muchos estaba relativamente ordenado. Tenían lo más necesario para vivir y sus pequeñas y grandes alegrías – y se conformaban con eso.

Para otros había mucho más idas y venidas. Su vida transcurría de manera intranquila y movida.

Unos cuantos sin duda estaban decepcionados de la vida: no les había dado lo que esperaban. Se sentían como en un callejón sin salida.

En otros el camino de su vida se parecía a un círculo: siempre el mismo recorrido, sin cambios importantes.

Así veía Jesús a las personas – cada uno siguiendo su camino.

  1. ¿Alguna de estas descripciones te recuerda hechos en tu alrededor o en tu propia v ida? Descríbelos.

Cada  vida se parece a un camino. Comienza con el nacimiento y después sigue paso a paso.
Cada uno hace este camino una sola vez. Por eso es tan importante pensar: ¿En qué dirección voy? ¿Cómo hago cada paso? Y sobre todo: ¿Hacia dónde me lleva mi camino?

Jesús conocía a sus oyentes. Sabía de cada uno hacia dónde le había llevado su vida y como estaba en este momento. 

  1. ¿Cómo estaban? Lo dice una comparación

 “Ajetreados, dispersos y caídos”. En griego se usa una expresión que describe a una oveja que se cayó y cuya piel fue arrancada por piedras y espinas. La expresión “caído” también era usada con relación a muertos. Se quería expresar que su cadáver se había caído a la tierra.

En ese estado veía Jesús a las personas. ¿Es de asombrar que se llenó de compasión?

¡Justo a ellos!

El sufrimiento a Jesús siempre le tocaba el corazón. Los que estaban con ÉL muchas veces no lo advertían. Por eso les resultaba incomprensible lo que hacía Jesús.

Así fue cuando una vez vinieron a verlo “pecadores”. El episodio está en Lucas 15 a partir del versículo 1.

A algunos les molestó que Jesús tratara con ellos. Todos sabían que clase de gente era.

  1. ¿Qué clase de gente te imaginas cuando escuchas “pecadores”?

También Jesús sabía quienes eran. Pero veía más allá de lo que podían hacerlo los otros. Sabía en que sufrimiento estaban inmersos esos “pecadores”.

  1. ¿Con qué comparó Jesús la situación de las personas que llamaban “pecadores”?

Jesús usaba con frecuencia comparaciones o “parábolas” para explicarles algo a sus oyentes: de Dios, de los seres humanos, de ellos mismos. Jesús conocía la situación de los “pecadores” que vinieron a ÉL.

  1. ¿Por qué Jesús se involucraba con “pecadores”? Lo explica en su parábola.

Una vez Jesús dijo de sí mismo:

“El hijo del hombre a venido a buscar y salvar lo que se había perdido.” 1

Eso explica por qué Jesús estaba justo con los pecadores.

 

 

« volver

 
 
     
 
 Asesoramiento de    Especialistas (nuevo)        
         
 Biblia Online    Curso Bíblico de    Introducción a la Vida    Cristiana    Baja autoestima y culpa
         
 ¿Qué aconsejar en    caso de alcoholismo?    Depresión    Masturbación
         
 Los pasos del perdón    Contener a personas
   en crisis
   Suicidio
         
 Pareja
   Separación de parejas
  Cristianas
   Aborto